La disfunción eréctil no tiene una sola causa — y el tratamiento más eficaz depende de identificar cuál es la tuya. Este test analiza tus síntomas, hábitos y estado de salud para orientarte hacia el origen más probable: psicológico, vascular, hormonal o una combinación de varios factores. Responde pensando en los últimos 6 meses.
Tratar la disfunción eréctil sin conocer su origen es como tomar un analgésico sin saber por qué duele. Funciona a corto plazo — pero no resuelve el problema. Los cuatro tipos principales de disfunción eréctil tienen causas, mecanismos y abordajes distintos:
Es la más frecuente en hombres menores de 40 años. El sistema nervioso simpático — el mismo que se activa con el estrés y la ansiedad — bloquea directamente la respuesta eréctil. Un indicador clave: si tienes erecciones normales por la mañana o en otras situaciones pero fallas con tu pareja, el origen probablemente es psicológico. Tiene muy buen pronóstico con el abordaje adecuado.
Es la causa orgánica más frecuente, especialmente a partir de los 45–50 años. Las arterias del pene tienen un diámetro de 1–2 milímetros — más pequeñas que las coronarias — y se ven afectadas antes por el tabaco, la diabetes, la hipertensión o el colesterol. La disfunción eréctil vascular puede aparecer años antes que los síntomas cardiovasculares. Los inhibidores de PDE5 — tadalafilo y sildenafilo — actúan precisamente sobre este mecanismo.
La testosterona baja, el exceso de prolactina o los problemas de tiroides pueden reducir tanto el deseo sexual como la capacidad eréctil. Un indicador característico: la reducción del deseo acompaña a los problemas de erección — no solo la erección falla, sino que tampoco hay ganas. Una analítica básica puede identificar la causa en una sola consulta.
Es el tipo más frecuente en hombres mayores de 40 años. Una causa orgánica inicial — vascular u hormonal — genera ansiedad de rendimiento que empeora el problema, creando un círculo difícil de romper sin abordar ambos frentes simultáneamente. El tratamiento más eficaz combina la corrección de la causa orgánica con trabajo sobre el componente psicológico.
El resultado de este test es orientativo — no es un diagnóstico médico. Su utilidad es ayudarte a entender en qué dirección buscar respuestas y qué tipo de especialista puede ayudarte más:
No. Este cuestionario es una herramienta orientativa basada en los síntomas y factores de riesgo más frecuentes. No sustituye la evaluación clínica, la exploración física ni las pruebas diagnósticas que realiza un especialista. Si tienes dudas sobre tu salud sexual, consulta siempre con un urólogo o andrólogo.
Sí — de hecho es lo más frecuente. La disfunción eréctil mixta afecta a la mayoría de los hombres mayores de 40 años. Una causa orgánica subyacente genera ansiedad que amplifica el problema. Por eso el test incluye el resultado «mixto» como categoría propia.
Sí, puedes realizarlo tantas veces como quieras. Es especialmente útil repetirlo después de cambios significativos en el estilo de vida, tratamientos iniciados o periodos de estrés importante.
No. Este test no almacena ni procesa datos personales. Las respuestas se procesan localmente y no se guardan en ningún servidor. Si quieres conservar tu resultado, haz una captura de pantalla.